El Giro de Italia y la Vuelta de España se disputarán en simultáneo durante casi una semana, según informó la UCI que, además, ratificó la primera edición femenina de la clásica París-Roubaix.

La pandemia del nuevo coronavirus, que tiene detenida la temporada ciclista desde marzo, ha obligado a rehacer los programas de los organizadores de las carreras.

En el calendario publicado el martes por la UCI, el Tour de Francia está fijado del 29 de agosto al 20 de septiembre, como ya se había anunciado, y será seguido por las otras dos grandes rondas por etapas.

Antes del Tour tendrá lugar el Criterium del Dauphiné, que pasa de junio a disputarse del 12 al 16 de agosto. Esa carrera se reduce de ocho a cinco etapas pero conserva su perfil montañoso.

El Giro de Italia se programó del 3 al 25 de octubre y la Vuelta a España del 20 de octubre al 8 de noviembre, lo que hace que esos dos carreras coincidan en el tiempo durante seis días.

Evitar la superposición entre el Giro y Vuelta hubiera obligado a llevar la ronda española hasta mediados de noviembre o más allá y eso conllevaba «demasiados riesgos climáticos» (nieve, poca luz), explicó el presidente de la UCI, David Lappartient.

A principios de agosto, el circuito WorldTour volverá en Italia con las Strade Bianche (1 de agosto), seguidas una semana más tarde por la Milán-San Remo (8 de agosto).

La UCI precisó que esas fechas «siguen naturalmente subordinadas al levantamiento, hasta el final de la temporada, de las restricciones instauradas por las autoridades competentes».

Las otras grandes clásicas que debían haberse disputado en la primavera europea se repartirán en un periodo que va desde el Mundial de ciclismo en ruta (27 de septiembre) y el final de octubre.

Se modifica el orden habitual de las mismas y las citas belgas (Flecha Valona el 30 de septiembre, Lieja-Bastoña-Lieja el 4 de octubre) precederán este año a la disputa del Tour de Flandes (18 de octubre) y de la París-Roubaix (25 de octubre).

Es precisamente en esa última en la que se produce la gran novedad del calendario del ciclismo, con la primera edición de la mítica clásica de los pavés abierta a las mujeres, también el 25 de octubre.

La ‘reina de las clásicas’ sigue así los pasos de otras carreras similares, que ya se habían abierto a una edición femenina, el Tour de Flandes desde 2004 y la Lieja-Bastoña-Lieja desde 2017.

De esta forma, únicamente dos carreras italianas (Milán-San Remo y Giro de Lombardía) se mantienen entre los monumentos sin una edición femenina. La Milán-San Remo tuvo un primer intento, la Primavera Rosa, que se lanzó en 1999 pero finalizó en 2005.


Fuente: AFP