El Súper Rugby está a punto de desaparecer. Los equipos de Australia y Nueva Zelanda se cortan solos y dejan sin juego a los Sudafricanos y al único representante de Sudamérica.

Hace menos de un año, el equipo que conduce Gonzalo Quesada hacía historia llegando a la final del certamen que reúne a los equipos más poderosos de las potencias del hemisferio Sur: Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica.

Pero el próximo 13 de junio, el deporte neocelandés comenzará su propia versión del Súper Rugby, torneo que fue suspendido a raíz del brote de coronavirus.

El campeonato por equipos más importante entró en una nebulosa y, cuando salga -si es que lo hace-, podría llevarse puesto el proyecto argentino más ambicioso de los últimos tiempos de la pelota ovalada: la franquicia de Jaguares.

La unión local decidió organizar un torneo propio -a puertas cerradas- con las cinco franquicias que participan del Súper Rugby: Blues, Chiefs, Hurricanes, Highlanders y Crusaders, el campeón que venció al equipo argentino en la definición pasada.

Australia, seguirá el mismo camino con un torneo donde serán de la partida Brumbies, Waratahs, Reds, Rebels y se sumará Western Force de Perth.

La gravedad de este marco es que el año próximo se mantendrían estos formatos de competencias locales, lo que dejaría a Jaguares -junto a los equipos sudafricanos- a la deriva.

En ese sentido, la Unión Argentina de Rugby, propietaria de la franquicia, ya le dio el visto bueno a los miembros para negociar contratos con clubes europeos.


Fuente: Clarín Deportes