Un 15 de julio de 1967, Roberto De Vicenzo conquistaba el Abierto Británico. Por esa histórica victoria, hoy se celebra el Día Nacional del Golf.

Un tal Roberto De Vicenzo nació el 14 de abril de 1923 cerca de la estación Chilavert, en Villa Ballester, al norte del Gran Buenos Aires.

Durante su infancia y adolescencia vivió en el barrio porteño de Villa Pueyrredón, en una casa sobre la calle Cuenca, cerca de la estación ferroviaria Miguelete, en el límite con el partido de General San Martín.

A los nueve años, se inició como caddie en un club de la zona y en 1933 jugó su primer torneo de golf.

Posteriormente, ingresó en el Ranelagh Golf Club de Berazategui y de ahí, la gloria.

Obtuvo 230 torneos alrededor del mundo, según lo indicado por el Salón de la Fama del Golf, incluidos cuatro torneos del PGA Tour y el Abierto Británico.

Éste último lo obtuvo un día como hoy de 1967 en el Royal Liverpool Golf Club. De Vicenzo tenía 44 años de edad y llegaba a la última ronda en un mano a mano con la joven figura del momento, el campeón defensor Jack Nicklaus.

Al cabo de la jornada, el norteamericano firmaba una tarjeta de 69 golpes para cerrar con un total de 280.

De Vicenzo, en tanto, lograba berdies en los par 5 de los hoyos 14 y 16 con un golpe sublime desde un rincón de la cancha de práctica hasta el corazón mismo del green, pares en las banderas 17 y 18 para completar la ronda con 70 golpes, un total de 278 y el título.

Gracias al triunfo de De Vicenzo, el golf dejó de ser ese deporte siempre dominado por europeos o norteamericanos y consiguió un efecto contagio en jugadores de las generaciones siguientes que lograron alzarse con victorias.

La magnitud del Open de De Vicenzo recién pudo ser emulado cuarenta años después por Ángel «Pato» Cabrera al obtener el Abierto de los Estados Unidos y más tarde, el Master de Augusta.


Nota: Redacción  Fotos: Getty Images